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10 de septiembre de 2012 • 19:13 • actualizado a las 19:14

Problemas de salud y costos marcan aniversario de ataques

Uno de los miles de bomberos que asistieron en las tareas de rescate aquel 11 de septiembre.
Foto: Getty Images
 

El mundo se prepara una vez más para recordar los ataques del 11 de septiembre en New York y Washington, que dejaron miles de muertos y cambiaron al mundo para siempre.

Once años han pasado desde aquel día y Nueva York aún se encuentra en medio de preocupaciones sobre la salud de los trabajadores de emergencia y una disputa por el financiamiento que ha detenido la construcción del museo en la Zona Cero.

Si bien se han hecho notables avances en la renovación del World Trade Center desde que comenzaron las disputas por las finanzas, el diseño y la seguridad, el proyecto sigue enfrentando problemas por batallas políticas y costos excesivos de miles de millones de dólares.

Un importante escollo es el museo que se edificará en el corazón del lugar del World Trade Center (WTC). Su construcción ha sido suspendida debido a disputas por el financiamiento entre la fundación que gestiona el Museo y Memorial Nacional del 11 de Septiembre y la autoridad portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.

Cuando la fundación anunció que por primera vez los políticos no se hablarían al público durante las ceremonias por el aniversario del 11 de septiembre, eso fue visto por muchas familias de las víctimas y otros en la comunidad 9/11 como un reflejo público de las disputas existentes.

Los costos generales para la remodelación del lugar han ascendido a casi 15.000 millones de dólares, por encima de 11.000 millones en el 2008, según una reciente auditoria del proyecto.

Pero para muchas de las familias de las víctimas del atentando del 11 de septiembre y los trabajadores en la Zona Cero, aquejados por problemas de salud, las disputas por la remodelación del lugar son una situación secundaria frente a la creciente pérdida de vidas humanas.

Cuando las torres gemelas de 110 pisos cayeron, miles de toneladas de acero, concreto, vidrio de ventanas y asbesto también se vinieron abajo. Miles de litros de combustible para avión en llamas y plásticos quemados expulsaron mortales agentes cancerígenos.

La semana pasada, el Departamento de Bomberos de Nueva York sumó nueve nombres a los 55 que ya estaban grabados en un muro de miembros honorarios que han muerto de enfermedades relacionadas con el rescate y los trabajos de recuperación en la en la Zona Cero.

Algunas estimaciones ubican la cifra total de muertos por enfermedades relacionadas con los atentados del 11 de septiembre en más de 1,000. A nivel nacional, al menos 20,000 operarios de la Zona Cero están siendo tratados y 40,000 están siendo seguidos por el programa de salud del World Trade Center.

Los desacuerdos sobre los costos han socavado la reconstrucción y dañado las relaciones públicas. Entre las disputas, la fundación 11 de Septiembre insiste en que la Autoridad Portuaria le debe 140 millones de dólares, según una fuente con conocimiento de los temas financieros.

La Autoridad Portuaria cree que se le adeudan 300 millones de dólares, dijo la fuente.

John Feal, un experto en demoliciones que perdió parte de una pierna en los trabajos posteriores a los ataques del 11 de septiembre, está entre quienes dijo que está cansado de leer sobre los problemas en el proyecto del World Trade Center cuando aún persisten preocupaciones de salud.

Terra