Las galletas son una masa de arcilla, con una porción de aceite y sal, que se dejan secar bajo el sol para luego ser vendidas en los mercados. Una alternativa para saciar el hambre y que es más barata que la comida; a cambio, eso sí, de dolor intestinal, desnutrición y parásitos. Hay que comerlas a trozos pequeños y masticar despacio. En principio, lo descrito anteriormente no parece tener relación con el terremoto, pero quizás sí sirva para ver la tremenda situación de precariedad extrema generalizada en la que se encuentra la población.
Foto: EFE
Las galletas son una masa de arcilla, con una porción de aceite y sal, que se dejan secar bajo el sol para luego ser vendidas en los mercados. Una alternativa para saciar el hambre y que es más barata que la comida; a cambio, eso sí, de dolor intestinal, desnutrición y parásitos. Hay que comerlas a trozos pequeños y masticar despacio. En principio, lo descrito anteriormente no parece tener relación con el terremoto, pero quizás sí sirva para ver la tremenda situación de precariedad extrema generalizada en la que se encuentra la población.
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Las galletas son una masa de arcilla, con una porción de aceite y sal, que se dejan secar bajo el sol para luego ser vendidas en los mercados. Una alternativa para saciar el hambre y que es más barata que la comida; a cambio, eso sí, de dolor intestinal, desnutrición y parásitos. Hay que comerlas a trozos pequeños y masticar despacio. En principio, lo descrito anteriormente no parece tener relación con el terremoto, pero quizás sí sirva para ver la tremenda situación de precariedad extrema generalizada en la que se encuentra la población.
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Las galletas son una masa de arcilla, con una porción de aceite y sal, que se dejan secar bajo el sol para luego ser vendidas en los mercados. Una alternativa para saciar el hambre y que es más barata que la comida; a cambio, eso sí, de dolor intestinal, desnutrición y parásitos. Hay que comerlas a trozos pequeños y masticar despacio. En principio, lo descrito anteriormente no parece tener relación con el terremoto, pero quizás sí sirva para ver la tremenda situación de precariedad extrema generalizada en la que se encuentra la población.
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