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12 de marzo de 2012 • 13:01

Inundaciones y damnificados en ciudades extremas chilenas

 

Dos ciudades chilenas, una en el extremo norte y otra en el extremo sur, enfrentaron torrenciales lluvias que desbordaron ríos, cortaron puentes y dejaron centenares de damnificados, informaron el lunes las autoridades locales.

En Arica, 2.060 kilómetros al norte de Santiago, las torrenciales lluvias del domingo al lunes desbordaron el río San José, arrastrando con sedimentos que obstaculizaron calles y la vía férrea que une la ciudad chilena con Tacna, en Perú.

El ferrocarril, que viajaba de Tacna a Arica quedó varado por el barro y desperdicios que cubrían la vía. Unas 300 personas que viajaban en el tren fueron evacuadas.

Y en Punta Arenas, 3.200 kilómetros al sur de Santiago, las lluvias incluso inundaron el centro de esa ciudad.

El alcalde interino de Arica, Osvaldo Abdala, dijo que hasta el momento hay más de 300 damnificados y que en el valle de Azapa, aledaño a la ciudad, está inundado.

"Hay muchos agricultores que perdieron tierras y animales", dijo la jefa de la oficina nacional de emergencia de Arica, Andrea Rivera, a canal 13 de televisión.

El ministro de Planificación, Joaquín Lavín, dijo que muchos de los damnificados son ciudadanos peruanos o bolivianos que en esta época trabajan como temporeros en el norte chileno.

Las fuertes lluvias, que en esta ocasión fueron acompañadas de tormentas eléctricas, son normales en el norte chileno por causa del llamado invierno altiplánico.

El ejército teme que las aguas hayan arrastrados minas hacia la frontera con Perú, como sucedió el 19 de febrero último, cuando las aguas arrastraron unas 300 minas antipersonales y antitanques hacia la frontera con Perú, en la costa, por lo que se han definido varias zonas de seguridad, dijo Rivera.

Decenas de miles de minas fueron sembradas por la dictadura del general Augusto Pinochet, 1973-1990, a fines de los setenta, cuando las relaciones con Perú eran muy tensas. Lo mismo sucedió en el extremo sur, cuando Argentina y Chile estuvieron al borde de la guerra en 1978, la que fue evitada a último minuto por la mediación del papa Juan Pablo II.

Las minas son muy livianas y están cubiertas por plástico, lo que hace que floten y facilitan su arrastre por las aguas lluvias.

En Punta Arenas, el alcalde Vladimiro Mimica dijo que las lluvias caídas desde la noche del domingo a la mañana del lunes inundaron el centro de la ciudad y hasta arrastraron vehículos producto del desborde del río Las Minas, el principal de la ciudad. Otros dos ríos también aumentaron peligrosamente su caudal.

También se registró un corte de energía eléctrica que afectó a unos 5.000 clientes y los damnificados superan las 800 familias.

La ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, designada para viajar a Punta Arenas en representación del gobierno, informó que la encargada regional de la oficina de emergencia, Erica Canales, fue separada de su cargo por anunciar que el río no se desbordaría.

Normalmente caen 400 milímetros al año, y en las últimas 22 horas cayeron 120 milímetros, agregó Mimica, quien declaró que "faltan manos" para enfrentar la emergencia.

"Estamos absolutamente sorprendidos porque esta no es una ciudad de lluvias, es de mucho frío y nieve, pero de poca lluvia", dijo Mimica a radio ADN.

AP AP - The Associated Press. Todos los derechos reservados.

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