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16 de agosto de 2012 • 10:11 • actualizado a las 10:26

Brasil acelera importación de autos mexicanos pese a cuotas

Imagen de archivo de un empleado en la fila de ensamblaje de vehículos de la firma Volskwagen en Puebla, México, ago 12 2010. Brasil sigue comprando autos mexicanos a toda velocidad pese a las cuotas que les impuso este año y las importaciones se aceleraron un 127 por ciento porque los fabricantes decidieron absorber los sobrecostos para no perder posiciones en el mayor mercado de América Latina.
Foto: Imelda Medina / Reuters
 

Brasil sigue comprando autos mexicanos a toda velocidad pese a las cuotas que les impuso este año y las importaciones se aceleraron un 127 por ciento porque los fabricantes decidieron absorber los sobrecostos para no perder posiciones en el mayor mercado de América Latina.

El Gobierno de Dilma Rousseff obligó a México a aceptar cuotas para sus exportaciones de autos sin impuestos, con lo que quedó suspendido por tres años un acuerdo de libre comercio que había generado un desequilibrio para Brasil en la balanza bilateral de esta industria.

Pero contra todo pronóstico, Brasil importó 73.212 autos y vehículos comerciales ligeros mexicanos desde que los límites entraron en vigor en abril, según cifras de la federación brasileña de concesionarias Fenabrave.

Los datos muestran que la tendencia se mantendría una vez superada la cuota de 1.450 millones de dólares para las importaciones libres de impuestos que se fijó para los primeros 12 meses hasta marzo del 2013.

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Infografía comercio autos Brasil-México, hacer clic en: http://link.reuters.com/qez99s

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Al menos un fabricante ya rebasó su límite y está importando autos mexicanos "fuera de cuota", según una fuente del Gobierno brasileño.

"Muchas montadoras van a absorber esos costos mayores porque están en un buen momento de ventas en Brasil", dijo José Augusto Amorim, analista de la consultora Polk en Detroit.

"Si restringen las importaciones por causa de las cuotas sin, de alguna forma, absorber los costos van a perder muchas ventas y market share", añadió.

Al ritmo que llevan, las montadoras brasileñas pueden agotar antes de diciembre el tope para sus importaciones combinadas de México en el primer año, según funcionarios de ambos países.

Poco después de que las cuotas entraron en vigor, la italiana Fiat SpA suavizó un aumento de precio de su modelo 500 traído desde México. Y no es el único fabricante dispuesto a recortar sus márgenes.

"Nissan está haciendo eso: trayendo el auto un poco más barato para poder mantener la competitividad", dijo Tereza Fernández, economista de la consultora MB Associados en Sao Paulo.

Para Brasil, empeñado en proteger una industria que representa un 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y es una importante fuente de empleos, las importaciones de autos son un dolor de cabeza.

Las importaciones de automóviles dispararon el déficit comercial brasileño con México a un récord de 1.334 millones de dólares entre enero y julio del 2012.

Según datos oficiales, Brasil compró autos mexicanos por 1.747 millones de dólares en los primeros siete meses del 2012, más que en todo el 2011.

Fernández, de MB Associados, cree de todos modos las cuotas llevarán a una moderación en la velocidad de las importaciones desde México en la segunda mitad del 2012.

DEMANDA REPRIMIDA

Brasil es un importante mercado para fabricantes como Fiat, Volkswagen AG, General Motors Co y Ford Motor Co, que sufren una depresión de ventas en sus mercados tradicionales por la debilidad económica mundial.

Aunque Brasil produce una variedad de automóviles compactos, el boom económico de la última década ha abierto el apetito de la clase media por modelos más caros como el Ford Focus, el Honda CR-V o el Fiat 500, producidos en México.

Amorim, de Polk, dice que algunos autos importados de México como el Focus o el Volkswagen Jetta están llegando al fin de su vida útil y deberán ser reemplazados a fines del 2012 o comienzos del 2013.

"Seguramente cuando lleguen esos nuevos modelos los límites (de importación libre de impuestos de México) habrán sido alcanzados y las montadoras no podrán renunciar a ofrecer ese tipo de producto en el mercado", dijo.

Otra razón detrás del aumento de las importaciones de México es que los consumidores brasileños de ese tipo de vehículos tienen los bolsillos más profundos.

"Existe una demanda reprimida por un segmento del mercado que tiene mayor elasticidad y es menos sensible al precio", dijo el analista Luiz Carlos Mello, ex presidente de Ford en Brasil.

Además es posible que las montadoras en Brasil estén reforzando sus inventarios con automóviles importados más competitivos que los producidos en casa, donde la industria carga con elevados costos laborales y tributarios.

Pese al enfriamiento de la economía, la industria brasileña espera que las ventas de autos crezcan entre 4 y 5 por ciento este año respecto al 2011, batiendo un nuevo récord.

(Reporte de Esteban Israel. Editado por César Illiano)

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