Razones a favor y en contra del uso de fundas para celulares

Para los modelos 4 del iPhone, más sensibles a las caídas, se recomienda el uso de fundas Foto: Divulgação
Para los modelos 4 del iPhone, más sensibles a las caídas, se recomienda el uso de fundas
Foto: Divulgação
 

Aunque podría pensarse que las fundas sirven únicamente para mantener el aspecto de recién salido de fábrica del aparato, la cuestión va también más allá de eso. Entre quienes optan por una protección y aquellos que la detestan, el espectro es amplio y las soluciones también.

El columnista Whitson Gordon del portal Gizmodo se ocupó de la cuestión y desglosa en un artículo los pros y contras del accesorio. A continuación, una reseña de unos y otros.

Razones a favor

Caídas: Muchos aparatos Android son más resistentes y tienden a sobrevivir una caída ocasional. El iPhone 4 o 4S tiende a quebrarse mucho más fácilmente. Se recomienda usar en este segundo caso. Los protectores más baratos pueden inclusive ayudar a prevenir las caídas, pues tienen una superficie que no se desliza fácilmente de las manos. Ante la falta de una funda de alta calidad, es mejor que no tener ninguna.

Apariencia: Aunque al usuario no le preocupen una rayadura ocasional o una grieta, una caída puede provocar algún daño más significativo. Algunos smartphones (como el iPhone) tienen la cámara en la parte posterior, lo que torna a la lente más expuesta a arañones que luego se traducirán en fotos horribles.

Reventa: Cualquier rastro de fricción sobre la superficie del aparato reducirá su valor de reventa. Cubrirlo con una funda es una forma de poder cambiar de modelo sin gastar tanto como exige uno nuevo.

Distinción: Un motivo muy práctico de personalizar la funda es la facilidad que ofrece al momento de identificar el propio aparato en una multitud de otros del mismo modelo en reuniones de amigos, por ejemplo. Si nadie usa una funda, tiende a ser fácil confundir el propio aparato con otros en una mesa donde todos han dejado el suyo.

Razones en contra

Más allá de las razones para usar una funda, existen también numerosos usuarios que rechazan el uso del accesorio. Entre los motivos más populares se encuentran los siguientes:

Volumen extra: Una funda hará más grande el aparato. Las de silicona dificultan deslizar el aparato dentro de un bolsillo y el usuario hasta puede sentir que la funda oculta el diseño, motivo por el cual lo ha comprado.

No garantiza nada: Una funda no garantiza que el aparato no se romperá al caer al suelo. Una funda blanda puede brindar más protección que una rígida, pero ninguna inmuniza totalmente al smartphone.

Suciedad: Al colocar una funda a un aparato se agregan varios rincones y hendiduras por donde puede entrar polvo. A pesar de ser relativamente fácil de limpiar, resulta tedioso y puede llevar a que el aparato luzca sucio.

Costo: Las fundas de calidad se venden a partir de 50 dólares y pueden ir hasta valores bien más altos. Si el celular llega a romperse el arreglo puede no llegar a costar tan caro.

Calor: Una funda aumenta la tendencia de sobrecalentarse que ya de por sí tienen los smartphones, factor que disminuye la duración de la batería y torna más lento al aparato.

Protección sin funda

En caso de no optar por una funda, el usuario también puede contratar un seguro. Algunas agencias ofrecen planes que pueden llegar a ser interesantes para el caso de usuarios particularmente descuidados con los aparatos.

Se puede también cubrir parcialmente el aparato, como por ejemplo únicamente la pantalla o también la parte trasera, para evitar rasguños y hasta para agregar un poco de resistencia al deslizamiento.

Si el usuario es cuidadoso, un tipo de protección menos intensa puede ser suficiente. En cualquier caso, vale la pena hacer la prueba "con" y "sin" para finalmente elegir el modo más confortable para el propio usuario.

Terra