Internet

publicidad
15 de junio de 2012 • 07:59

Agencia quiere usar Facebook para analizar crédito de personas

El anuncio de la agencia Schufa fue recibido con protestas y el rechazo del gobierno alemán
Foto: EFE

La Schufa, agencia alemana que investiga el historial crediticio de la población, anunció su intención de investigar en las redes sociales la solvencia de los consumidores, lo que provocó una ola de críticas.

El anuncio de un proyecto de investigación para un posible uso de datos de Internet para evaluar la credibilidad crediticia de las personas, fue recibido con protestas y el rechazo del gobierno alemán. "No puede ser que los amigos de Facebook decidan si uno puede cerrar un contrato de telefonía celular o no", advirtió la ministra de Justicia, Sabine Leutheusser Schnarrenberger. Schufa otorga información a bancos, aseguradoras y empresas inmobiliarias sobre la solvencia de millones de alemanes.

También la ministra encargada de la protección al Consumidor, Ilse Aigner reaccionó airada y pidió a la mayor agencia alemana una explicación y poner las cartas sobre la mesa de inmediato. "Schufa no se puede convertir en el Gran Hermano al servicio de los intereses económicos", declaró. En una entrevista al diario Münchner Merkur, la ministra exhortó a los usuarios a revelar con frugalidad información privada ¿sensible¿ en páginas como Facebook y Twitter y destacó que el uso de las redes sociales no es gratuito, pues "se paga revelando información sobre la vida privada".

Dimensión sin precedentes

En cooperación con el Instituto Hasso Plattner de la Universidad de Potsdam, la organización presentó el pasado martes un proyecto llamado "Análisis e investigación de datos de Internet". El comisionado de protección de datos del estado federado de Schleswig Holstein, Thilo Weichert, calificó el proyecto como una dimensión sin precedentes, de lograr la agencia usar los datos recopilados. A través del análisis de datos es posible reconstruir el perfil de opinión sobre una persona. Los investigadores se proponían estudiar cómo la Schufa, a través de cuentas propias en Facebook o Twitter, puede averiguar de forma oculta direcciones, y en particular la modificación de direcciones de otros usuarios.

La ola de protestas obligó a la agencia a dar explicaciones. Un portavoz aseguró que por el momento se trata tan sólo de un proyecto de estudio de tres años e insistió en que el objetivo no consiste en explotar fuentes adicionales de datos. Añadió que el proyecto se lleva a cabo en el marco de la legalidad en Alemania y que se trata de datos a los que tiene acceso cualquier persona en el mundo.

Dieter Kempf, presidente de la Asociación de Internet Bitkom, criticó los planes diciendo que ¿no todo lo que es técnicamente posible debe ponerse en práctica". "La recopilación de información en las redes sociales que facilitara la formulación de un perfil sobre la capacidad financiera de una persona haría sentir a los usuarios inseguros, y con razón¿, dijo.

A las protestas se han sumado todos los partidos políticos alemanes, en especial el Partido Pirata, y los usuarios, que han dado rienda suelta a su enojo en Internet.

Deutsche Welle